¿Cómo funciona el sueño?
Durante el sueño se alternan fases no REM y REM, con una estructura que cambia a lo largo de la noche y con la edad. Los ciclos no siempre duran exactamente noventa minutos: no es útil calcular el tiempo de alarma como un múltiplo rígido.
Muchos adultos necesitan entre siete y nueve horas, pero existen diferencias individuales. La continuidad del sueño, el funcionamiento diurno y el contexto personal también son importantes. El ritmo circadiano está influenciado por la luz y los hábitos; la melatonina es una de las señales involucradas, no el único regulador.
¿Por qué puede resultar difícil dormir?
El estrés, la ansiedad, el dolor, el trabajo por turnos, los estimulantes y algunos medicamentos pueden tener un impacto. También existen trastornos específicos, como la apnea del sueño o el síndrome de piernas inquietas. El insomnio puede implicar quedarse dormido, despertarse o despertarse temprano.
Ronquidos y cansancio diurno
Roncar no siempre significa tener apnea, pero las pausas respiratorias observadas, los despertares con asfixia o somnolencia diurna significativa requieren una evaluación. Los parches o dispositivos nasales adquiridos de forma independiente no reemplazan el diagnóstico. El tratamiento depende de la causa.
El cansancio persistente a pesar de pasar muchas horas en cama también puede tener otros orígenes médicos. Si la somnolencia afecta su atención, evite conducir o utilizar maquinaria y busque ayuda.
Hábitos que pueden favorecer el descanso
- Mantenga horarios de despertarse bastante regulares y cree una fase de tranquilidad antes de acostarse.
- Reduzca la luz brillante y las actividades altamente estimulantes por la noche, incluido el uso de pantallas si interfiere con dormir.
- Cuidar el confort, la oscuridad y el ruido de la habitación.
- Evaluar los efectos personales de la cafeína, la nicotina y el alcohol, sin utilizar el alcohol como pastilla para dormir.
- Practicar movimiento compatible con tus condiciones. y elegir horarios que no dificulten el descanso.
Los trastornos del sueño pueden ser frecuentes durante el embarazo. Posición, medicamentos y otras medidas deben ser discutidas con el profesional que sigue el embarazo; no tome productos para dormir sin consejo.
Cuando los hábitos no son suficientes
Si el problema persiste o limita la vida diaria, se necesita una evaluación. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio es un tratamiento específico; el médico también puede considerar medicamentos en situaciones seleccionadas, evaluando sus beneficios, duración y riesgos. No suspender de forma independiente una terapia habitual.
La osteopatía no es una cura comprobada para el insomnio o la apnea. Cualquier síntoma doloroso debe evaluarse en su contexto, sin prometer una mejora del sueño mediante la regulación manual del sistema nervioso.
Análisis en profundidad: NHS, insomnio, en inglés.