17.01.25

¿Para qué se utiliza la vitamina B12?

La deficiencia de B12 puede afectar la sangre y el sistema nervioso incluso sin anemia. Descubre alimentos y fuentes fortificadas, posibles causas de malabsorción, pruebas y tratamientos personalizados.

¿Para qué se utiliza la vitamina B12?

La vitamina B12, o cobalamina, contribuye a la síntesis de ADN, a la formación de glóbulos rojos y al funcionamiento del sistema nervioso. Está presente de forma natural en varios alimentos de origen animal, pero también se puede tomar a través de alimentos y suplementos enriquecidos.

Quienes siguen una dieta vegana deben proporcionar fuentes confiables de B12. Sin embargo, no es correcto atribuir automáticamente cada deficiencia a la dieta: incluso quienes consumen productos animales pueden tener dificultades de absorción.

¿Qué síntomas puede causar una deficiencia?

El cansancio, la debilidad, el dolor en la lengua, el hormigueo, la pérdida de sensación o la dificultad con el equilibrio pueden ser consistentes con una deficiencia, pero no son específicos. También pueden aparecer problemas de memoria, concentración o estado de ánimo.

Los trastornos neurológicos pueden ocurrir incluso sin anemia. Por esta razón, un recuento sanguíneo normal por sí solo no excluye una deficiencia clínicamente relevante. La neuropatía indica daño o alteración de la función nerviosa, no necesariamente inflamación.

El hormigueo persistente, la pérdida de sensación o la dificultad para caminar requieren una evaluación inmediata. Un déficit neurológico repentino, especialmente en un lado del cuerpo o asociado con dificultad para hablar, es una emergencia y no debe atribuirse de forma independiente a la vitamina B12.

¿Por qué podría faltar?

Además de una ingesta insuficiente, pueden contribuir la gastritis autoinmune, determinadas operaciones en el estómago o los intestinos y enfermedades que reducen la absorción. La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune, distinta de la alergia al trigo. El factor intrínseco producido en el estómago es importante para la absorción de la vitamina.

Algunos medicamentos, incluida la metformina, pueden provocar una deficiencia. Quienes los toman deben informar los síntomas y los factores de riesgo a su médico, quien decide si deben controlarse la B12 y con qué frecuencia. No interrumpa la terapia por su cuenta.

¿Cómo se verifica?

La evaluación considera síntomas, dieta, medicamentos, cirugías previas y análisis de sangre. En algunas situaciones, se necesitan marcadores adicionales, como el ácido metilmalónico, para aclarar resultados dudosos. Los valores deben interpretarse según el método y el contexto del laboratorio.

Reportar suplementos ya tomados, porque pueden afectar los resultados. Si la sospecha clínica es importante, especialmente con síntomas neurológicos, el médico podrá decidir iniciar el tratamiento sin esperar a todas las pruebas.

Tratamiento y controles

El reemplazo puede ser oral o mediante inyecciones. La elección, la dosis y la duración dependen de la causa, la gravedad, la absorción y la respuesta. No basta con distinguir genéricamente entre casos «leves» y «graves».

En caso de gastritis autoinmune o ciertas operaciones que causan malabsorción permanente, como gastrectomía total o resección completa del íleon terminal, puede ser necesario un reemplazo intramuscular de por vida. Otras situaciones permiten caminos diferentes. El equipo de tratamiento monitorea principalmente la evolución de los síntomas y la adecuación del tratamiento.

Si los trastornos empeoran o no mejoran es necesaria una reevaluación: no todos los síntomas dependen de la vitamina. Un diagnóstico oportuno ayuda a reducir el riesgo de consecuencias neurológicas persistentes.

NICE: diagnóstico y tratamiento de la deficiencia de B12.