17.01.25

¿Qué mide la presión arterial?

La presión arterial es un factor importante para la salud. Puede afectar el corazón y las arterias y tener consecuencias tanto a corto como a largo plazo. Pero ¿qué es exactamente y cómo se mide correctamente? En este artículo profundizamos más en la presión arterial y su medición.

¿Qué mide la presión arterial?

Es la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. Se expresa en milímetros de mercurio, o mmHg, con dos valores: el sistólico, durante la contracción del corazón, y el diastólico, entre una contracción y la siguiente.

Ambos valores son importantes. No es correcto señalar la diastólica como cada vez más peligrosa: el riesgo depende de los niveles, la duración y el cuadro cardiovascular general.

Valores diagnósticos y objetivos de tratamiento

Las directrices europeas generalmente definen la hipertensión en entornos ambulatorios como valores sistólicos persistentes iguales o superiores a 140 mmHg y/o valores diastólicos iguales o superiores a 90 mmHg. Para mediciones domésticas promedio, el umbral de referencia es 135/85 mmHg. Una sola lectura normalmente no es suficiente para confirmar el diagnóstico.

Los umbrales de diagnóstico no necesariamente coinciden con el objetivo de la terapia. La edad, la fragilidad, la tolerancia, otras enfermedades y el riesgo cardiovascular guían el valor a consensuar con el médico. No existe un objetivo único que se aplique a cualquier persona mayor de 65 años.

Cómo medir la presión arterial en casa

  • Utilice un dispositivo validado para la parte superior del brazo y un manguito del tamaño correcto.
  • Antes de realizar la medición, evite el ejercicio, el tabaco y la cafeína durante aproximadamente treinta minutos y descanse sentado durante al menos cinco minutos.
  • Mantenga la espalda y los brazos apoyados, los pies apoyados en el suelo, las piernas sin cruzar y el brazalete a la altura del corazón.
  • No hable durante la medición; repetir las lecturas según el protocolo acordado, dejando un intervalo corto.
  • Registro de valores y tiempos, sin seleccionar sólo los resultados más favorables.

Acordar con el médico la frecuencia y relación con la toma de medicamentos. No omita ni retrase una dosis para obtener una medición y no cambie la terapia basándose en un solo valor.

¿Por qué controlar la presión arterial alta?

La presión arterial alta a menudo no causa síntomas, pero con el tiempo aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral, enfermedades cardíacas y daño renal. El tratamiento puede incluir hábitos alimentarios adecuados, actividad física y medicamentos, elegidos según la situación individual.

Valores muy altos, especialmente alrededor o por encima de 180/120 mmHg, asociados con dolor en el pecho, dificultad para respirar, déficits neurológicos o cambios en la conciencia requieren ayuda urgente: llame al 112. Incluso sin estos síntomas, valores repetidamente muy altos requieren contacto médico oportuno.

¿Qué pasa con la presión arterial baja?

Los valores bajos pueden ser habituales y no tener consecuencias para algunas personas. Si son nuevos o están acompañados de mareos, desmayos o debilidad, su médico evalúa las causas, que pueden incluir deshidratación, medicamentos u otras afecciones. El colapso con signos de malestar severo requiere asistencia urgente.

Osteopatía y presión

Una sensación de relajación no demuestra control de la hipertensión. No está establecido que la osteopatía regule la presión a través del sistema nervioso autónomo y no debe reemplazar las mediciones, controles o terapias prescritas.

Fuente: Sociedad Europea de Cardiología, Guías de presión arterial, en inglés.