Perspectivas
Rodilla de saltador
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Consejos para la rodilla de saltador
El primer paso es adaptar actividades que estresen el tendón rotuliano, especialmente saltar, esprintar y cambiar de dirección. Reducir temporalmente el volumen o la intensidad si provocan empeoramiento, manteniendo las actividades según la tolerancia. El descanso completo prolongado no suele ser el objetivo del tratamiento.
Puede ser útil anotar los ejercicios y los síntomas, incluida la respuesta durante las próximas horas y el día siguiente. Esta información ayuda a ajustar la carga con el fisioterapeuta. No existe una tasa de recuperación única para todos.
Un programa de fuerza progresivo puede aumentar su capacidad para tolerar la carga. Los ejercicios lentos con resistencia son una de las opciones, para adaptarse al escenario y a las capacidades individuales. Correr también puede ejercer mucha presión sobre el tendón: no es automáticamente una actividad ligera.
El dolor intenso en reposo o por la noche, la hinchazón marcada y los nuevos síntomas requieren una reevaluación. Después de una lesión, la incapacidad de extender activamente la rodilla o soportar peso puede indicar una lesión diferente y requiere atención inmediata.
Osteopatía y rehabilitación de la rodilla de saltador
El manejo de la tendinopatía rotuliana se basa sobre todo en la adaptación de cargas y el ejercicio progresivo. No hay evidencia de que sea necesario corregir una presunta disfunción orgánica o metabólica, o aumentar manualmente el flujo sanguíneo, para la curación del tendón.
El posible tratamiento manual de los trastornos musculoesqueléticos asociados puede considerarse como complemento, sin sustituir la rehabilitación ni prometer eliminar la causa.
Cómo se organiza el entrenamiento
El programa puede incluir ejercicios isométricos, ejercicios lentos contra resistencia y, en una fase posterior, tareas más rápidas y específicas del deporte. Las sentadillas o los press de banca pueden ser adecuados para algunas personas, con rango, carga y frecuencia personalizados. Ninguna secuencia de repeticiones máximas es adecuada para todos.
El profesional coincide en cómo interpretar las molestias durante el ejercicio y la respuesta posterior. No es necesario alcanzar una determinada puntuación de dolor; un empeoramiento persistente indica la necesidad de revisar la carga. La recuperación puede tardar meses y no se puede garantizar el efecto en unas pocas semanas.
No suspenda ni evite un medicamento recetado basándose en un programa de ejercicios. Los analgésicos y los AINE tienen beneficios y riesgos individuales: cualquier uso, duración y contraindicaciones deben consultarse con su médico o farmacéutico. Los fármacos no sustituyen la recuperación de la capacidad de carga.
Lesiones frecuentemente asociadas
Rodilla del saltador
La rodilla de saltador, también conocida como tendinitis rotuliana, se caracteriza por dolor en el tendón justo debajo de la rótula. Muchas veces se trata de tendinitis, es decir, una irritación o inflamación del tendón que conecta la rótula con la tibia. Es una lesión por uso excesivo común entre quienes practican actividad física y deportistas. Los síntomas suelen ser causados por saltos y paradas repentinas.
¿Quién es golpeado por la rodilla del saltador?
Esta lesión afecta frecuentemente a deportistas y atletas que someten sus rodillas a repetidos saltos, pero también a categorías profesionales y a personas que trabajan frecuentemente de rodillas.
Biomecánica de la rodilla
Si no has cambiado tu entrenamiento recientemente, la causa puede estar en otra parte. El tendón de la parte frontal de la rodilla transfiere fuerza al músculo grande del muslo, el cuádriceps, que puede levantar la pierna y extender la rodilla. La rigidez o hiperactividad del cuádriceps modifica y aumenta la tracción sobre el tendón rotuliano. Con un trabajo o actividad muy sedentaria, este músculo puede endurecerse y por tanto aumentar la tracción sobre el tendón. El músculo y el tendón de la parte frontal del muslo contribuyen en gran medida a la absorción de impactos y a la desaceleración al correr.
La rigidez o hiperactividad del cuádriceps modifica y aumenta la tracción sobre el tendón rotuliano.
Además de los músculos del muslo, los músculos del pie, la pantorrilla y la región tibial participan en la absorción de impactos. Si se reduce la movilidad, fuerza o estabilidad del pie y la pierna, la rodilla debe realizar un trabajo adicional. Los impactos que no son absorbidos por el pie y la pierna se transfieren luego a la rodilla. La reducción de la estabilidad del pie modifica la rotación de la pierna y, en consecuencia, la tracción sobre el tendón rotuliano. Cuando la cadena posterior y el pie entran en pronación, la pierna gira hacia adentro y la rodilla cae hacia adentro, asumiendo una actitud en valgo.
La irritación del tendón es un estado inflamatorio. La inflamación es la forma que tiene el cuerpo de curar los tejidos dañados y sobrecargados. Ante la presencia de inflamación es normal sentir dolor y por ello recurrir a analgésicos. Si se toman antiinflamatorios, como Voltaren, Ipren, ibuprofeno o Ibumetin, se inhibe el proceso inflamatorio y, según esta descripción, también la curación.
Síntomas de la rodilla del saltador
- Dolor debajo o alrededor de la rótula durante actividades con la rodilla doblada.
- Dolor que aumenta con el ejercicio y persiste.
- Densidad local e hinchazón en el tendón y la rótula.
- Músculos tensos del muslo.
Causas de la rodilla del saltador
La lesión es causada principalmente por cargas repetidas y uniformes, como saltar, correr y patear. Sin embargo, los siguientes factores influyen en gran medida en la rapidez con que se desarrolla.
- Desalineaciones de la pelvis y cadera.
- Desalineaciones de la cadera que limitan la rotación del fémur.
- Desalineaciones del tobillo y pie que limitan la rotación de la pierna.
- Problemas metabólicos del cuerpo: trastornos del sistema circulatorio, que involucran el corazón, los pulmones, los riñones y otras estructuras, y del sistema digestivo, como el hígado, el estómago y el intestino, influyen mucho en la recuperación y curación de lesiones, sino también el desarrollo de condiciones inflamatorias.
Otros diagnósticos que pueden confundirse con la rodilla de saltador
- Inflamación de la bolsa debajo del tendón de la corva.
- Inflamación de la grasa de la rodilla.
- Problemas intraarticulares, como lesiones del menisco, cartílago y ligamentos cruzados.
- Pinzamiento de la cápsula de la rodilla o pliegue sinovial.
- Deslizamiento incorrecto de la rótula, asociado con condromalacia rotuliana.
¿Cómo se describe la rodilla del saltador?
La rodilla de saltador indica una afección inflamatoria del tendón rotuliano, que conecta la rótula con la tibia. Es causada por sobrecargas repetidas del tendón entre estas dos estructuras.
¿Por qué sucede esto?
El dolor y la irritación del tendón rotuliano suelen ser causados por una sobrecarga. Puede ser un episodio agudo, pero en la rodilla de saltador la sobrecarga suele desarrollarse gradualmente. Las razones pueden ser diferentes. Las preguntas más sencillas que puedes hacer son:
- ¿Has aumentado tu volumen de entrenamiento? ¿Estás corriendo más tiempo de lo habitual?
- ¿Has aumentado la intensidad? ¿Estás entrenando más duro?
- ¿Has aumentado tu frecuencia? ¿Entrenas más a menudo que antes?
- ¿Has cambiado algo, por ejemplo tu estilo de carrera, la superficie o el calzado?
El sistema nervioso alrededor de la rodilla
El cuádriceps puede estar tenso debido a la reducción de la flexibilidad, pero también a la hiperactivación del tejido nervioso. El nervio de la parte anterior del muslo proviene de la segunda a cuarta vértebra lumbar y pasa desde la parte posterior a lo largo de los flexores profundos de la cadera, debajo de los órganos pélvicos y el sistema gastrointestinal, para emerger en la ingle.
Los bloqueos en la espalda o problemas en el recorrido del nervio pueden sobreactivarlo y dar la sensación de un músculo tenso. En este caso, los estiramientos musculares no ayudan, porque el problema es la hiperactivación del sistema nervioso.
Suministro de sangre dentro y alrededor de la rodilla
La curación y recuperación óptimas requieren un suministro de sangre adecuado. El vaso sanguíneo que va al músculo del muslo pasa cerca del nervio, en lo profundo de la espalda baja, a lo largo de los flexores profundos de la cadera y debajo del tracto gastrointestinal y los órganos pélvicos.
En la ingle, el vaso grande se divide en ramas más pequeñas. Las restricciones en el sistema gastrointestinal o en los órganos pélvicos pueden alterar el suministro de sangre a la parte frontal del muslo y dificultar la curación. La sangre aporta oxígeno y nuevos nutrientes a la zona, pero también tiene la función de eliminar sustancias de desecho.
Las restricciones en el sistema gastrointestinal o en los órganos pélvicos pueden alterar el flujo sanguíneo hacia la parte frontal del muslo y dificultar la curación.
La sangre utilizada se llama sangre venosa y requiere una bomba activa para regresar al cuerpo. Son importantes tanto las bombas venosas locales en los músculos de las extremidades inferiores como la bomba venosa grande y el sistema respiratorio en el abdomen y el tórax.
El diafragma, el principal músculo respiratorio, activa esta gran bomba de líquido, promoviendo el movimiento de la sangre venosa y los líquidos desde las piernas. Por lo tanto, la rigidez y las restricciones en el pecho, el hígado, los riñones y el corazón pueden ser cruciales para la curación de la rodilla.
Tendinopatía rotuliana o rodilla de saltador
El manejo se basa en el diagnóstico, la función y la tolerancia a la carga. La educación, la adaptación de la actividad y un programa progresivo de fuerza suelen formar parte del tratamiento. La cadera, el tobillo y la técnica de salto pueden valorarse cuando sean relevantes para la función.
No se ha demostrado que tratar los órganos, la digestión, el sistema hormonal o una supuesta circulación insuficiente cure el tendón. La cirugía se reserva para situaciones seleccionadas después de una valoración especializada; la indicación y el tiempo no dependen de una regla única. Un chasquido con pérdida inmediata de fuerza, gran hinchazón o incapacidad para extender la rodilla requiere atención urgente.