Perspectivas
Dolor neuropático
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Medicamentos para el dolor neuropático
El tratamiento depende de la causa y del estado de la persona. Para algunas formas, el médico puede considerar medicamentos como amitriptilina, duloxetina, gabapentina o pregabalina, evaluando beneficios, efectos secundarios e interacciones.
Estas opciones no se aplican automáticamente a la ciática o la neuralgia del trigémino, que siguen indicaciones específicas. No inicie, modifique ni suspenda el tratamiento sin el consentimiento de su médico.
Trastornos frecuentemente asociados
¿Qué es el dolor neuropático?
El dolor nervioso, también llamado dolor neuropático, aparece cuando una condición del organismo afecta los nervios del sistema nervioso sensorial. Este sistema transmite información sensorial desde el sistema musculoesquelético al cerebro a través de impulsos provenientes de nervios distribuidos por todo el cuerpo, que continuamente proporcionan información al cerebro.
Esto incluye, por ejemplo, información sobre frío y calor, contacto, presión y la posibilidad de daño tisular. Estos nervios inervan diferentes áreas del cuerpo. El dolor aparece en el territorio del nervio afectado: un ejemplo es el dolor que baja por la pierna en la ciática.
Causas del dolor neuropático
El dolor neuropático puede aparecer por muchos motivos, que se pueden dividir en dos categorías generales:
enfermedades, o patologías, del organismo o presión mecánica sobre un nervio periférico.
Patologías
Las patologías incluyen numerosas enfermedades que pueden alterar o dañar los nervios. Algunos ejemplos son:
- Inflamación de los nervios o neuropatía, que puede ocurrir debido, entre otras cosas, a diabetes, enfermedades autoinmunes e infecciones
- Herpes zóster
- Esclerosis múltiple
- Trombosis o hemorragia cerebral
- Tumores
Presión mecánica
La presión mecánica ocurre cuando una estructura del cuerpo comprime un nervio periférico. Posibles ejemplos son:
- Palatinado discal
- Estenosis espinal
- Síndrome del túnel carpiano
- Ciática
- Síndrome de la salida torácica
- Neuralgia del trigémino
Fuente: Rigshospitalet.dk
Síntomas y signos del dolor neuropático
Los síntomas del dolor neuropático son diferentes y pueden variar en intensidad y duración, ser constantes o aparecer en ondas. Los más comunes incluyen:
- Dolor ardiente:
Muchas personas describen el dolor neuropático como una intensa sensación de ardor.
- Cosquilleo u hormigueo:
La sensación puede ser similar a pinchazos de agujas o un hormigueo en la piel.
- Descarga eléctrica:
Algunas personas sienten shocks dolorosos breves e intensos.
- Entumecimiento y sensación de quedarse dormido:
Algunas personas también experimentan una reducción de la sensibilidad, con la sensación de que las zonas afectadas están dormidas.
- Pérdida de fuerza muscular
En algunos casos, la presión sobre un nervio también puede provocar una pérdida de fuerza muscular en la zona afectada.
El dolor neuropático es significativamente diferente de otros dolores corporales y puede incluir todos estos síntomas o solo algunos, dependiendo de la ubicación y el grado de afectación del nervio.
Diagnóstico del dolor neuropático
En primer lugar es fundamental excluir una patología subyacente. Las enfermedades que pueden causar dolor neuropático a menudo también causan otros síntomas. Ante la presencia de patologías subyacentes, frecuentemente se ven involucrados múltiples nervios, por lo que la persona siente dolor en diferentes partes del cuerpo. Tanto el osteópata como el médico son conscientes de ello y siempre buscan cualquier patología subyacente al dolor neuropático.
Si la causa es la presión mecánica sobre un nervio en lugar de una enfermedad, los síntomas ocurren sólo en el territorio del nervio. El profesional realiza varias pruebas para determinar qué nervio está afectado y en qué medida.
En la práctica se pueden utilizar pruebas de movimiento, pruebas de reflejos, pruebas de sensibilidad cutánea, pruebas nerviosas específicas y pruebas de fuerza muscular.
En casos particulares puede ser adecuado investigar más a fondo con pruebas de diagnóstico por la imagen y/o un estudio de conducción nerviosa para evaluar las condiciones del nervio.
Tratamiento de fisioterapia del dolor neuropático
Como parte del tratamiento, la fisioterapia puede ser útil para mejorar la fuerza muscular y la movilidad en el área afectada. Un fisioterapeuta también puede ayudarle a comprender su dolor y controlarlo mejor. Mientras que el médico puede intervenir para aliviar el dolor y el fisioterapeuta para mantener las capacidades funcionales, el osteópata busca las causas de la compresión nerviosa.
La forma en que un osteópata aborda el problema depende en gran medida del nervio afectado y de la ubicación de la presión. El objetivo es reducir o eliminar la compresión. Esto puede suceder aumentando la movilidad de las estructuras circundantes o tratando el nervio mismo; en algunos casos, dependiendo del diagnóstico, puede ser necesario trabajar en una parte del cuerpo completamente diferente. El tratamiento se integra con consejos e indicaciones sobre el problema.
El tratamiento del dolor neuropático es generalmente interdisciplinar y muchas veces implica la colaboración entre osteópata y médico para excluir patologías subyacentes, asegurar una correcta terapia farmacológica y definir el plan más adecuado.
Prevención del dolor neuropático
Prevenir el dolor neuropático puede ser especialmente importante para las personas en riesgo, como las que padecen diabetes. Mantener un buen control del azúcar en sangre y un estilo de vida saludable, con ejercicio regular y una dieta equilibrada, puede ayudar a reducir el riesgo. También es importante evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol, porque ambos pueden empeorar el dolor neuropático.
La actividad física regular es generalmente importante para prevenir el riesgo de desarrollar dolor neuropático. Puede incluir caminatas diarias, entrenamiento de fuerza y actividad cardiovascular. También es importante evitar largos periodos en posturas incorrectas y trabajos excesivamente sedentarios.
La prevención, sin embargo, depende sobre todo del estilo de vida y de los factores de riesgo individuales. Por tanto, siempre es preferible hablarlo con un médico, un fisioterapeuta o un osteópata. Juntos podréis identificar las medidas más útiles en vuestra situación para reducir el riesgo de aparición o reaparición del dolor neuropático.
El impacto del dolor neuropático en la calidad de vida
El dolor neuropático puede afectar significativamente la vida diaria. A menudo se describe como muy debilitante porque puede ser intenso y difícil de controlar con analgésicos tradicionales de venta libre.
También suele percibirse como muy extendido y puede manifestarse de varias maneras, como se describe en la sección de síntomas. Con frecuencia provoca frustración y desánimo, con posibles repercusiones negativas en la salud mental.