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Escápula alada

Descubra más sobre la escápula alada y sus posibles intervenciones.

¿Qué es la escápula alada?

La escápula alada es una protrusión anormal del omóplato en relación con el pecho. Puede deberse a debilidad de los músculos que lo controlan, en ocasiones debido a una lesión nerviosa. Hay que distinguirla de otras alteraciones del movimiento escapular, llamadas discinesia: una escápula visible o asimétrica no identifica por sí sola una lesión nerviosa.

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    Causas de la escápula alada

    Una posible causa es una alteración del nervio que inerva el músculo serrato anterior, llamado nervio torácico largo.

    Las causas del daño nervioso pueden ser diferentes: trauma físico, como una fractura de costilla o de clavícula, o actividades domésticas o de jardinería, como lavar el coche o cavar. El problema también puede aparecer de forma espontánea, por ejemplo tras una enfermedad inflamatoria.

    Síntomas y evaluación de la escápula alada

    Puede aparecer fatiga, pesadez, dolor o dificultad para levantar el brazo. La presencia e intensidad del dolor no distinguen de manera confiable una causa nerviosa de una muscular.

    La evaluación incluye el inicio, cualquier trauma o cirugía, el movimiento del hombro y la escápula, la fuerza y ​​la sensibilidad. Si se sospecha neuropatía, es posible que se necesiten investigaciones, incluidos estudios de electrodiagnóstico.

    Qué observar en casa

    Es útil observar cuándo aparece la protrusión y qué actividades se vuelven difíciles. Las fotografías o videos pueden ayudar a describir el problema, pero no confirman el diagnóstico. La debilidad nueva o progresiva, especialmente después de un traumatismo, requiere una evaluación médica inmediata.

    Ejercicios para la escápula alada

    La rehabilitación depende de la causa y del déficit nervioso. El fisioterapeuta elige actividades para mantener el movimiento del hombro y recuperar gradualmente el control y la fuerza disponibles. Ser capaz de activar el serrato anterior no es suficiente para establecer que cualquier ejercicio es adecuado.

    Se pueden ofrecer deslizamientos asistidos del brazo o ejercicios de control escapular después de la evaluación. La amplitud, la resistencia y la progresión deben respetar la capacidad de la persona; Detenga un movimiento que aumente notablemente el dolor, la debilidad o el hormigueo y solicite una reevaluación.

    Tratamiento de la escápula alada

    El proceso parte del diagnóstico de la causa. Puede incluir fisioterapia, adaptación de actividades y seguimiento en el tiempo. En algunas lesiones nerviosas o deformidades persistentes está indicada la evaluación neurológica u ortopédica; un aparato ortopédico o una cirugía se consideran solo en casos seleccionados.

    No se ha demostrado que la osteopatía repare un nervio o evite que se desarrolle un hombro congelado. La elección del tratamiento debe basarse en la función y la evolución clínica, sin posponer las investigaciones para probar primero las manipulaciones.

    Cómo se adapta el programa de ejercicios

    El programa puede trabajar la movilidad, el control del movimiento y la fuerza, con objetivos comprobables en las actividades diarias. Los ejercicios se eligen en función de los músculos implicados y de la fase de recuperación.

    No existe una dosis inicial válida para todos. Número de repeticiones, descansos y resistencia se deben acordar con el fisioterapeuta y reevaluar en función de la respuesta durante la sesión y en los días siguientes.